miércoles, 27 de octubre de 2010

Colombia, Banana Republic: "Ex"

Los políticos colombianos son la mejor muestra de que el poder es empalagoso pero nunca hostigante.

Tomemos el ejemplo de Piedad Córdoba.

Cuando la destituyeron, yo le expresé vía Twitter que ya podía dejar de poner Senadora, título del que presumía en su cuenta. Aún así, incluso hoy después de que la Procuraduría confirmó su destitución, el rótulo de "Senadora" sigue presente en su perfil y en su página web.

Pero no es que ella sea la única. El Presidente más mediocre de la historia nacional (tuvo el doble de tiempo que todos sus antecesores para cumplir una única promesa que no cumplió finalmente) ahora estrena página web. A esa supuesta "mente superior" que es Álvaro Uribe Vélez, no le entra ni a martillazos en la cabeza que ya no es Presidente. Su página reza "Presidente Álvaro Uribe" a pesar de que la triste realidad es que ese cargo lo ocupa actualmente Juan Manuel Santos.


Pues de las cosas que me dan alegría en la política de este país tercermundista es llamarlos respectivamente EX Senadora y EX Presidente.

lunes, 18 de octubre de 2010

Colombia, Banana Republic: Varios

Una vez más, en Colombia se siguen adoptando medidas retrógradas:

En primer lugar, la Superintendencia Financiera dejará de molestarse con ponerle topes a los bancos.

Por si fuera poco, se aprobaron las reelecciones para alcaldes y gobernadores, lo que significa que nada se aprendió de la era Uribe.

No felices con eso, las uniones de parejas del mismo sexo no estarán al mismo nivel de los matrimonios entre parejas heterosexuales. No siendo suficientemente mala esa noticia, resulta que la ponente del proyecto fue la ex senadora Piedad Córdoba.



Por último, Uribe señala cómo quiere ser investigado por la Comisión de Acusaciones. ¿Por qué no se le concedió ese beneficio a los nazis en Nuremberg? Ahh, cierto: no se puede ser juez y parte. Aunque en honor a la verdad, esto ni siquiera debería ser noticia ante los flagrantes despropósitos jurídicos que caracterizaron su régimen.

domingo, 17 de octubre de 2010

Entre Dos Bienes

Tengo una disyuntiva.

Es fácil elegir entre el menor de entre dos males. Pero no es tan fácil elegir entre dos bienes el mayor:


Por un lado, me enteré de que existe un programa que bloquea las páginas religiosas en los computadores de los niños. Se llama Godblock y es la herramienta que permite que los niños se alejen de las nocivas influencias de la superstición: no perseguirán judíos, ni estrellarán aviones contra edificios, ni dirán que los terremotos pasan porque la libertad se pactó con Satanás y seguramente no violarán monaguillos.



¿Comentario a favor?

Penn Jillette
:
Por fin un software para ayudar a que tus niños eviten mierda peligrosa, violenta y loca que tenemos prueba que hace verdadero daño - Godblock.com

A la vez, se da a conocer un estudio que revela que los ateos somos los que más sabemos de religiones.

¿Comentario a favor?

Madalyn Murray O'Hair
:
He oído varias veces que los ateos sabemos más de religión que los religiosos. El ateísmo es una consecuencia de ese conocimiento, no una falta de conocimiento. Le regalé una biblia a mi hija. Así se hacen ateos.

Entonces, por duro que sea, recomiendo no usar Godblock. No porque considere que las supersticiones son benéficas -nada más lejos de la verdad- sino porque confío que hasta los niños pueden ver a través de sus patrañas -antes de que dependan emocionalmente de creer en ellas y no haya vuelta atrás-. Una buena combinación de libertad de expresión y pensamiento crítico.

Por otra parte, le evitaremos una gran decepción a los niños. El deseo de conocer lo prohibido los haría buscarlo y luego volverían a nosotros con cara de "¿Eso era todo? ¿Una salvaje carnicería contra un hippie?" (Afortunadamente la pornografía sí cumple las expectativas).

sábado, 16 de octubre de 2010

Ateo Militante ¿y qué?

He leído dos artículos de PZ Myers que son absolutamente geniales. El primero es sobre por qué la militancia atea parece ser agresiva. El segundo es sobre unas cuántas razones por las que no podrán convencerlo de que dios existe.

Son tan contundentes que merecen ser reproducidos y puestos al alcance de lectores no bilingües. Por aquello de que es 'Ateísmo Militante' y no al revés, empezaré por el segundo (en inglés es Angry Atheist. Los enlaces son míos).

Hay ocho razones por las que no hay evidencia que pueda convencer sobre la existencia de dios:
1. La pregunta "¿Hay un dios?" es una mala pregunta. Es incoherente e indefinida; dios es un concepto plástico que sus promotores moldean para evadir la evaluación. Si la totalidad de la pregunta es ruido de nebulosa, ¿cómo puede ser aceptable alguna respuesta ? La única forma de ganar es no jugando el juego.


2. Hay una cierta injusticia en la evidencia de dios. He usado el ejemplo de un Jesús de 1 Km de altura que se apareciera en la tierra. No hay una religión (salvo las podridas alucinaciones de Oral Roberts) que haya hecho una propuesta semejante así que ese ser no probaría la existencia de ningún concepto previo de dios e incluso contradirá muchas religiones. ¡Es como proponer un patodilo como evidencia de la evolución!


3. El poder de muchas de las evidencias propuestas yace en su inexplicabilidad por mecanismos naturales. No hay mucho poder allí: la gran mayoría de los fenómenos existentes no son explicados completamente por la ciencia. Por ejemplo, yo no entiendo todos los detalles de los Genes HOX (nadie los entiende), y yo no entiendo todas las reacciones nucleares que suceden dentro de una estrella (tal vez alguien los entiende) y señalar a un embrión con elegantes patrones o a nuestro Sol probablemente consiga que yo felizmente admita mi ignorancia, pero mi ignorancia no es evidencia de ningún dios.


4. A menudo, cuando la gente trata de convencerme de que me equivoco en esto, añaden intrincados detalles cada vez más elaborados, a un escenario inventado acumulando improbabilidades hasta que tienen un evento tan salvajemente improbable que se acerca a lo imposible hasta donde es posible, y entonces, ajá, se espera que yo admita que si eso pasó, yo debería estar convencido de que la extremadamente improbable explicación de una deidad debe ser la mejor explicación. Pero yo no estoy discutiendo en lo absoluto desde la probabilidad. Personalmente soy ridículamente improbable, siendo el producto de recombinaciones aleatorias de complejos filamentos de ADN y una historia personal llena de accidentes y coincidencias, pero yo no soy dios ni pienso que otro conjunto peculiar de accidentes acumulados hacen un dios.


5. Estos elaborados escenarios de evidencia tienen otro problema: no han sucedido, sin embargo la gente cree en dios de todos modos. Tenemos miles de años de historia de fervorosa creencia pero ¿me están tratando de decir que las voces del cielo hablando en voz alta, rebaños de ángeles, amputados curados y mensajes personales de un Jesús manifestado serían suficientes para convencerme de la existencia de una deidad? Bien, si ese es nuestro estándar de la prueba, todas las religiones existentes han sido refutadas.


6. Otra extraña característica de la evidencia propuesta es que todo es tan mezquino y superficial. Recuerden, este omnipotente dios del que estamos hablando ha sido llamado el "el estado fundamental de todo ser" y se supone que es omnipresente y esencial para el mantenimiento del universo, así que espero que la evidencia de dios sea algo más fundamental. Nadie parece haber inventado una propiedad de la naturaleza que sea sobrenatural; aún los términos son contradictorios. Pero no debería un dios ser tan ubicuo e importante como los bosones. A pesar de que algunas partículas son llamadas "partículas de dios", el hecho de su existencia las hace naturales e inmediatamente las descalifica como divinidad.


7. El caso de la no-existencia de dios no es simplemente una negativa, inferida de la ausencia de pruebas, que puede ser corregida aportando evidencia de los milagros. Somos ateos porque tenemos una comprensión científica de cómo funciona el universo y los fenómenos que observamos no requieren de una intervención divina para funcionar. Así que seguro, me muestran a un Jesús bailarín de tap que cree panes y peces por generación espontánea con sólo un chasquido de sus dedos... y yo preguntaré cómo su existencia afecta la química, cómo el tonto de barba afecta en los últimos millones de años de evolución y por qué no está siendo publicado en las revistas científicas en dónde su visión omnisciente de cómo funciona el mundo podría ser mejor apreciada. Incluso en ese caso me preguntaría si la inclusión del Jesús bailarín de tap en la larga lista de fenómenos realmente nos ayuda a entender algo.


8. Siempre hay mejores explicaciones que dios para fenómenos inexplicables: el fraude y la percepción sensorial defectuosa cubren casi todas las bases, pero sobre todo, si veo que una Virgen se me aparece en medio de un campo para bendecirme, lo primero que sospecharía es daño cerebral. Tenemos torpes, balbucientes e ineficientes cerebros que están mejor diseñados para detectar nabos y activar el mecanismo de celo cuando ven unas nalgas curvilíneas de lo que lo están para hacer cálculos matemáticos o para interpretar la naturaleza abstracta del universo. Es una lucha por ser racional y objetivo y los fracasos no son evidencia de una realidad alternativa. Demonios, si hasta podemos ser fácilmente engañados por ilusionistas sobre un escenario, no necesitamos inventar algo tan elaborado como un dios para explicar aparentes anomalías.

En cuanto a la agresividad del nuevo ateísmo, retomo las palabras que Myers profirió en la conferencia de Humanismo Secular:
Voy a empezar por dónde entré a este conflicto -y que no se equivoquen, es una batalla real- con mi en la enseñanza científica, y especialmente con la enseñanza de la evolución. La biología ha sido una pasión mía durante toda mi vida y cuando empecé a enseñar, por allá al principio de los '80, fue un shock descubrir que había estudiantes que no tenían nada más que desprecio por el principio unificador de mi disciplina, quienes eran felices revolcándose en auto-infligida ignorancia y quienes abiertamente negaban simples y llanos hechos científicos. Y cuando descubrí que había ministros que venían al campus y le mentían a nuestros estudiantes, presentaban medias verdades y extrañas fantasías para sustituir la evidencia, yo estaba indignado. Nosotros los 'Nuevos' Ateos tenemos reputación de ser militantes, pero no se equivoquen: nosotros no empezamos esta guerra. Si quieren echar culpas, pónganla en la espalda de los fanáticos religiosos que han estado envenenando las mentes de los jóvenes por mucho, mucho tiempo.

Ese es otro tema en este conflicto: los 'Nuevos' Ateos están terriblemente molestos. Con toda la razón que lo estamos. La verdadera pregunta es por qué no lo están todos los demás. Si no están enojados por lo que se está haciendo para socavar la educación en este país, no están prestando atención.

Pero también respondemos racionalmente. Mi incredulidad inicial sobre el sinsentido que estaba siendo promovido por los creacionistas fue seguido por el descubrimiento de una gran cantidad de hechos. Ustedes también pueden hacerlo - miren la historia del creacionismo y verán que hemos estado luchando esta batalla durante por lo menos, medio siglo y haciendo frente a las mismas estúpidas discusiones una y otra vez.
En donde Duane Gish fue el dinosaurio creacionista deambulando por la tierra, fue reemplazado por Kent Hovind quien ahora es relevado por Ken Ham y Ray Comfort y Eric Hovind. Sólo los nombres han cambiado. Hemos tenido una serie de casos judiciales: Epperson vs. Arkansas en el 68, McLean vs. Arkansas en el 82, Edwards vs. Aguillards en el 87, Kitzmiller vs. Dover en el 2005 - ¿están llegando a su fin? ¿Alguno de estos juicios ayudó a reducir la influencia de los creacionistas? Una llama será extinguida y al año siguiente habrá otra. Del mismo modo, vemos una sucesión de políticos que van y vienen y nada cambia. Ronald Reagan se convierte en Santorum que se convierte en Bush que se convierte en otra monótona cadena de ignorantes Republicanos en cada ciclo electoral. Estamos en el 2010 y adivinen: Christine O'Donnell se está postulando al Senado y yo todavía tengo un pastor fundamentalista yendo a mi campus todas las semanas para instruir a mis estudiantes en las fábulas de película del hermano Kent Hovind.

Hemos estado pedaleando en el agua durante 50 años. En cierto sentido eso es muy bueno: es mejor mantenerse a flote en un lugar a hundirse, y tengo profundo aprecio por organizaciones como el Centro Nacional para la Educación Científica (NCSE)que nos han mantenido flotando en la superficie todo este tiempo, y por favor no dejen de hacerlo. Pero ¿no va siendo hora también de que aprendamos un nuevo estilo y de hecho hagamos algún progreso hacia la orilla? ¿No deberíamos ir más allá de simplemente responder a cada asalto del Idiota EEUU a la ciencia y a la educación, y estar buscando las raíces de esta enfermedad crónica para hacer algo al respecto?

El mar en que nuestro país se ahoga es una religiosidad furibunda, que ola tras ola de ignorantes argumentos y disparates ideológicos empujados por el cansado dogma y los fervientes y frustrados fanáticos. Seguimos oyendo que la respuesta está en encontrar las tranquilas aguas de una fe moderada, pero lo siento, tampoco me dan ganas de ahogarme ahí.

Hay una solución y está en exhibición aquí mismo en esta sala. La solución, la única solución a largo plazo, es la cordura del laicismo. Las batallas más pequeñas, para mantener tontas pegatinas fuera de nuestros libros de texto o para mantener las patrañas pseudocientíficas como el diseño inteligente fuera de nuestros salones de clase pero son tareas sin fin - en algún punto tenemos que dejar de complacer los caprichos del ruido ideológico que produce estas tareas sin fin y cortar directamente de raíz: la religión.

De ahí es de donde los 'Nuevos' Ateos obtienen su carácter polémico. Estamos hartos de combatir los síntomas. Necesitamos tratar la enfermedad. Y si eres una de esas personas que tratan de defender la superstición y tiemblas de miedo ante la idea de enfrentarse a una mayoría que cree cosas insensatas, que nos insta a seguir dándole vendas a la plaga de la fe, entonces tú eres parte del problema y nosotros probablemente haremos algo completamente espantoso como ser maleducado contigo o escribir algún ensayo de corte sarcástico para burlarnos de tu posición. Ese es nuestro oficio, después de todo.

Hay otra razón para nuestro polémico carácter y tiene que ver con los valores. Hablamos mucho de valores en este país así que como que odio usar el término - ha sido manchado por la derecha religiosa, que aúlla acerca de "valores cristianos" cada vez que sale a flote el tema de los derechos civiles de los homosexuales o el de la igualdad de derechos para las mujeres o el de la asistencia sanitaria universal o el de mejorar la difícil situación de los pobres. - Los verdaderos valores cristianos están envejeciendo esas cosas, después de todo. Pero los Nuevos Ateos también tenemos valores y el primero entre ellos es la verdad. Y eso nos hace inciviles y descorteces porque desafiamos la verdad de la religión.

Se nos dice que la religión le brinda consuelo a millones, que los hace felices y que en su mayoría es inofensiva.

"Pero ¿es cierta?", preguntamos como si importara.

Los religiosos son mayoría, oímos una y otra vez, y necesitamos ser pragmáticos y diplomáticos en el trato con ellos.

"Pero ¿es cierto aquello en lo que creen?", preguntamos y "¿Qué ganamos comprometiendo la realidad?".

La religión no es el problema, dicen, sólo los extremistas y los fanáticos y los raros. La mayoría de los creyentes son moderados e incluso comparten algunos valores con nosotros.

"Pero ¿es una superstición moderada, cierta?" repetimos y "¿Qué hace que un mito sea más o menos cierto si sus anunciantes son simplemente más moderados al proponerlo?".

Quiero decir, es chévere que la mayoría de los cristianos no estén cantando "Dios odia a los maricones" y que se sientan avergonzados cuando algún patán lloriquea que no proviene de ningún mico, pero aún así ellos salen y votan en silencio en contra de los derechos de los gays y las lesbianas y todavía se sientan cómodamente en sus casas mientras las juntas de los colegios le prenden fuego a la buena ciencia.

Es todo sobre la verdad, amigos. Y la evidencia es tan clara como un cristal: la Tierra tiene mucho más de 6000 años. La evolución es real, y es un proceso construido sobre la cruda probabilidad impulsada por los brutales motores de selección y no hay signo alguno de un amoroso dios personal, sino sólo de millones de años de despiadada reproducción sin ningún otro tipo de dirección excepto la supervivencia a corto plazo y la reproducción. No es bonito, no es consolador, no santifica la virginidad ni dice que dios en serio ama tu prepucio, pero tiene una galopante virtud que se lleva a las demás por delante: es cierto.

No entenderán en lo que los Nuevos Ateos estamos hasta que no comprendan ese valor central. Me han dicho que mi posición no ganará en los juicios contra los creacionistas. ¿Creen que me importa? No me hice científico porque quisiera impresionar a los abogados. Me han dicho que debo pensar que promover el ateísmo es más importante que promover la buena enseñanza científica. Díganme cómo el hacerme el ciego ante los alegatos de una deidad imaginaria usando la indeterminación cuántica para darle forma a la evolución humana ayuda a los estudiantes a comprender mejor la realidad. Me han dicho que me calle, que hay buenos cristianos que apoyan la ciencia y que un ateísmo vocal los asustará... y yo debo preguntar: ¿cuestionan mi apoyo a la enseñanza científica mientras consienten los caprichos de la gente que ustedes admiten que pondrán sus supersticiones por encima de la ciencia si alguien dice una palabra dura acerca de Jesús?

Debo seguir el consejo de Thomas Paine:
Una cosa moderadamente buena no es tan buena como debería ser. La moderación en el temperamento siempre es una virtud, pero la moderación en los principios siempre es un vicio.

Y voy a insistir que un principio que vale la pena tener es un principio por el que vale la pena luchar. Debemos hacerle frente a las mentiras. Dejarlas sin cuestionar es simplemente un camino para permitirles que se agraven y crezcan.

Tengo que citar algo que recientemente leí de Ed Yong, el periodista científico que tiene la bitácora Not Exactly Rocket Science. Tiene un excelente artículo en el que se pregunta si "¿Deberían los Periodistas Científicos Tomar Partido?" y a pesar de que está específicamente dirigido a periodistas, aplica igualmente a científicos, o humanistas o ciudadanos de a pie. Para resumirlo, la respuesta es sí: los periodistas deben tomar partido y voy a generalizarlo y sugerir que todos tomemos posición. Aquí está lo que Ed escribió:
Un periodista científico veterano escribió recientemente: "Los reporteros son mensajeros - su trabajo es decir, con toda la precisión que puedan, lo que se ha dicho, con el beneficio de toda la comprensión que su experiencia les permita traer y no tratar de adivinar si lo que se dice es correcto". Eso es basura. Si no estás de hecho, proveyendo algún análisis, si no estás de hecho "tomando partido", entonces eres un simple mensajero, un intermediario, un megáfono con oídos. Si esa es tu idea de periodismo, entonces mi lector RSS de fuentes web es un periodista.

Muchos ateos creen en algo más: en evitar el balanceo del barco, en abstenerse de retar los dogmas, en evitar hábilmente el asunto cuando alguien plantea una locura religiosa. Si crees que estás ayudando a la causa con tu prudente silencio, entonces una pared de ladrillo es un intelectual público.

Entonces Ed tiene este fragmento, que podría haber sido escrito por un 'Nuevo' Ateo:
Como dije antes, se trata de tomar partido con la verdad. Se trata de estar lo suficientemente bien informado para hacer una puñalada decente en el esclarecimiento de la verdad y en la presentación de los resultados de esa búsqueda a los lectores, incluso si ese resultado yace firmemente en uno de los lados del 'debate'.

Se trata de hacer el verdadero trabajo de un periodista, a través del análisis, la crítica, la puesta en contexto y así sucesivamente, en contraposición a la mera presentación de informes. Se trata de reconocer los propios prejuicios y hacerlos visibles al lector.

En últimas, esto se trata de la transparencia y la verdad, conceptos que son por mucho, más importantes que la neutralidad o la objetividad. Después de todo, la palabra para las personas que son neutrales acerca de la verdad es 'mentirosos'. No debería ser 'periodistas'.

Tengo que repetir eso. La palabra para la gente que es neutral acerca de la verdad es "mentirosos". No debería ser "científicos". No debería ser "humanistas".

Más temprano escuchamos a Paul Kurtz hablar, y aunque tengo un gran respeto por sus contribuciones a este movimiento laico, él describió erróneamente a los ateos y debo llamarle la atención al respecto. Una de las falsas percepciones que se tiene de nosotros, en especial de los Nuevos Ateos, es que somos negativos, que carecemos de un centro positivo qué representar. Esto es completamente falso. Cuando se mira el cuerpo de trabajo que los destacados líderes de este movimiento han reunido, cuando se miran los libros de Dawkins y Harris y Dennett y Stenger, no se encuentran soliloquios de cuánto odian ellos la religión. Muy por el contrario. Lo que se encuentra son autores que escriben sobre la razón, la evidencia y la ciencia dónde se encuentra de frente con un aprecio por un universo rico en fenómenos naturales que, con un pequeño honesto esfuerzo, podemos alcanzar y comprender. Nosotros, los ateos, vivimos una vida con propósito, para robar una frase, y esa vida está dedicada a profundizar nuestra comprensión y aprendizaje de este mundo. Llamarnos simplemente negativos o simplemente molestos o simplemente anti-religiosos es que no han puesto atención. No han leído nuestros libros o nuestros artículos buscando comprensión.

Lo que puede haber confundido a algunas personas, sin embargo, es que nosotros también creemos que no se puede amar la verdad sin detestar las mentiras. Que la manera honesta de tratar con estas mentiras es confrontándolas abiertamente, de frente y sin presentar disculpas y si bien algunos podrán racionalizar el injustificable acomodo de distorsiones de la verdad como opción estratégica, hay un número de nosotros quienes consideramos ese principio como uno que no vamos a comprometer.

Aprovecho para saludar a Andrés Miñones, de cuyo blog tomé el nombre para este artículo.

viernes, 8 de octubre de 2010

Kenia 2. El Vaticano 0

Si nos preguntáramos ¿en qué le gana Kenia al Vaticano?, la respuesta más sencilla sería que en Kenia hay elecciones democráticas para elegir al mandatario (como sea que la reunión de Obispos eligiendo al Papa no es democrática sino aristocrática u oligárquica).

Pero resulta que hay otro aspecto en el que Kenia es superior al Vaticano:


En Kenia los pederastas pierden sus puestos. Así es: en los últimos dos años más de 1100 profesores han sido despedidos por embarazar niñas de primaria.

¿Te enteras, Ratzinger? No los reubican, ni los cambian de sede o los nombran en altos puestos del gobierno, los despiden.

domingo, 3 de octubre de 2010

Teodora ex Senadora

No habíamos terminado de celebrar la muerte del Mono Jojoy y el Procurador Facho ya estaba destituyendo e inhabilitando a Piedad Córdoba por 18 años.

Y entonces la polarización, firma de la marca Uribe Vélez, se convulsionó.



Los uribistas salieron a defender el fallo, mientras que los antiuribistas salieron a defender a la hasta entonces 'servidora pública'.

Yo, antiuribista, defiendo la medida.

¿Por qué?

Porque a pesar de que no me cabe duda de que es una persecución política por parte de Alejandro Ordóñez, el Procurador facho, es un resultado que se estaba demorando.

A los parapolíticos los han condenado por simplemente reunirse con los terroristas. No veo por qué debería haber diferencia. ¿Cuántas veces no hemos leído las primeras páginas de los diarios informando que alguien ha sido condenado por sus "nexos con paramilitares"? Bueno, pues asimismo, los más que obvios "nexos con las Farc" de Piedad Córdoba -si hasta la llamaban Teodora de Bolívar- son suficientes para condenarla.

William Claude Dunkenfield -mejor conocido como W. C. Fields- tenía un dicho que describe perfectamente mi relación con los políticos:
Estoy libre de prejuicios. Los odio a todos por igual.

Por eso me parece tan insulso el juego de que según la postura política, una persona sea culpable o inocente. En una ocasión, una amiga, también antiuribista me acusó de vincular con demasiada 'ligereza' a Piedad Córdoba con las Farc. Yo le respondí que yo no sirvo para tener un doble rasero: si con la misma 'ligereza' aceptábamos que Álvaro Uribe Vélez fue financiado y patrocinado por los paramilitares, yo no iba a conferirle ningún tratamiento especial ni más importante a ningún otro político.

Ya salieron los presidentes latinoamericanos neoestalinistas a defender a Córdoba: desde Fidel Castro hasta Evo Morales pasando por la cancillería de Rafael Correa y, obviamente, no iba a quedarse callado Hugo Chávez, quien calificó el hecho de 'infamia' (aunque no le parezca infame que en las recientes elecciones legislativas, en donde perdió las mayorías, los votos chavistas hayan valido por dos).

Y la oposición antiuribista está de un inquieto impresionante: Daniel Coronell asegura que no hubo mails en el computador de Reyes, sino documentos de Word y que siguiendo ese orden de ideas no se puede probar que los documentos se hayan enviado o recibido. Su punto de vista es correcto pero deja por fuera algo muy importante: el contenido de los documentos. ¿Serían pruebas más contundentes si fueran correos vacíos -con nada escrito, ni siquiera un Asunto- entre Reyes y Córdoba?

Vladdo afirma que las razones del Procurador son discutibles -y lo son-.

La defensa de la política deja mucho que desear. Un cursito de lógica no le haría nada mal. Argumentar que ha ayudado a la liberación de muchos de los secuestrados es como pedir la absolución de Pablo Escobar por Medellín sin Tugurios.

Yo me sostengo en que es una persecución política, mucho más cuando ese mismo Procurador, menos de dos semanas después, absuelve de un plumazo a Mario Uribe.

Se le da fatal a este tipo hacer persecuciones políticas. ¿Qué tan difícil puede ser condenar a todos los políticos que hayan tenido nexos con grupos terroristas? Sí, eso incluye también a Andrés Pastrana y a Juan Manuel Santos.

Es bastante simple. Hay que guiarse por la máxima de David Trimble:
Ningún gobierno debería mantener encuentros formales con terroristas porque supone legitimarlos.
Y se debería hacer extensivo del Gobierno al Estado. Yo no le veo la dificultad.

Pero tampoco es que se pueda esperar mucho de un rezandero leguleyo que desestimó todas las pruebas que su predecesor -el cobarde Edgardo Maya Villazón- había reunido para condenar a dos ministros de Uribe. Luego, una vez terminado el siniestro mandato de Uribe, corrigió la plana -a medias, pues sólo condenó a Sabas Pretelt de la Vega-. Y fue este mismo remedo de tinterillo quien conceptuó favorablemente el referendo para permitir la segunda reelección de Álvaro Uribe Vélez, algo que siempre que recuerdo, no puedo evitar imaginarme a los magistrados de la Corte Constitucional desternillados de risa ante las imposturas jurídicas y los falaces malabares argumentativos a los que recurrió el Procurador.

Ahora sale Ordóñez a decir que sus fallos seguirán generando suspicacia. Con un dios de ultraderecha soplándole al oído sentencias con equivalentes morales a aquellas de que a los curas pederastas hay que perdonar porque los niños no hacen más que provocar, seguro que sí.

También se ha acusado a Ordóñez de perseguir a Piedad Córdoba por su color de piel. Y es algo que yo podría creer, pero de lo que no hay ninguna prueba. La izquierda siempre tan rápida para lanzar epítetos. Podemos remontarnos a la época de los Nobel de Paz del 2009: Entre los nominados se encontraba Piedad Córdoba. A los que nos oponíamos que se lo dieran porque era el equivalente de que le entregaran el Nobel a un parapolítico nos tildaron de racistas. Y estoy seguro que había unos que se oponían por el color de la piel. Fueron esos mismos los que se tuvieron que morder los codos cuando el galardón fue para Barack Obama -yo, por el contrario, me alegré-. Pero a los que estábamos realmente en contra, por los nexos de Piedad Córdoba con las Farc, nunca nos devolvieron el honor y la honra. Por otra parte no deja de asaltarme la inquietud: ¿No será aún más racista usar el color de la piel de alguien como causal de justificación para cometer delitos?

Aún queda esperar que en la apelación se confirme la suerte de Piedad Córdoba y no creo que la condenen pues existe un rasero distinto para juzgar a los parapolíticos que a los farcopolíticos y por si fuera poco, Alejandro Ordóñez tiene de retórica lo que Corea del Norte tiene de libre.

Pero por el momento siento un fresquito al decir "Teodora ex Senadora".