sábado, 23 de diciembre de 2023

2023: empeoran intolerancia y discriminación contra ateos



Desde 2011, la organización Humanists International publica el reporte Libertad de Pensamiento, un índice global sobre el estatus legal de los ateos, humanistas y no-religiosos en general en el mundo, y qué tanta discriminación se ejerce contra ellos. Las ediciones de años anteriores no han sido precisamente esperanzadoras.

La semana pasada Humanists International publicó la Edición de Países Clave 2023 y, para sorpresa de nadie, la discriminación e intolerancia contra ateos y humanistas seculares sigue a la alza.

En pleno 2023 de la Era Común, los ateos somos discriminados de las siguientes formas en 186 países del mundo:

miércoles, 6 de diciembre de 2023

Rezar por los enfermos sigue sin funcionar



Seguimos acumulando evidencia de que rezar por los enfermos no sirve para nada.

En 2001 se publicó un estudio que siguió el desarrollo de 799 pacientes de la unidad de cuidados coronarios; un grupo de pacientes recibió oraciones de intercesión por cinco personas al menos una vez a la semana durante 26 semanas. La oración de intercesión no tuvo un efecto significativo en los resultados médicos.

En 2006 se publicó un estudio que analizaba los efectos terapéuticos de las plegarias por pacientes de cirugía de bypass coronario alojados en seis hospitales diferentes. Los pacientes fueron divididos en tres grupos: al primer y segundo grupos de pacientes les dijeron que tal vez se elevarían plegarias por ellos; a los pacientes del tercer grupo se les dijo que definitivamente habría plegarias por ellos. El estudio contó con la colaboración de tres iglesias cristianas que sólo rezaron por los pacientes del primer grupo. Resulta que no hubo diferencias significativas entre los pacientes de ninguno de los tres grupos, dejando meridianamente claro que las plegarias ofrecidas por muchas personas no tienen absolutamente ningún beneficio sobre la salud de los demás.

Luego, en 2009 Cochrane publicó un metaanálisis de 10 ensayos controlados aleatorizados de oración por las mejoras de salud, y encontraron que no hubo un efecto de la oración de intercesión sobre la muerte, ni significación estadística, tampoco hubo diferencias significativas entre los grupos; no se encontró que rezar tuviera efecto alguno sobre el reingreso a la Unidad de Cuidados Coronarios y la oración intercesora tampoco tuvo efecto en la re-hospitalización. Mejor dicho, rezar por alguien no tiene ningún efecto en su salud.

Esos resultados fueron confirmados en 2021, con otro estudio que analizó las plegarias que las congregaciones católicas hacen por la salud de su respectivo obispo —una práctica rutinaria en la misa—. El estudio comparó la longevidad de 857 obispos católicos, 500 sacerdotes católicos y 3.038 profesores universitarios masculinos de seis países. Los resultados fueron que los obispos y sacerdotes no viven por más tiempo que los profesores universitarios.

Ahora, un grupo de investigadores ha llevado a cabo un estudio sobre el rezo de intercesión por los enfermos de Covid-19, y basta con decir que nadie se ha llevado ninguna sorpresa: