12/07/09

Mal Trato, Animal

Llamar cultura al sadismo organizado, a la violencia, a la muerte o al dolor; es un insulto a la propia inteligencia, al desarrollo de nuestra evolución” – SKA-P (Canción: Vergüenza)

Hace unos días el Procurador General de la Nación, Alejandro Ordoñez se pronunció en favor de la tauromaquia –y de las peleas de gallos- por cuenta de una demanda de inconstitucionalidad.


La posición de Ordoñez no es de extrañar viniendo de un personaje con sus impositivas convicciones. El caso generó que dos grandes escritores colombianos hicieran sus comentarios al respecto: Héctor Abad Faciolince y Antonio Caballero.
Faciolince está completamente de acuerdo con que se permita la tauromaquia, ya que considera que sería un ejercicio de tolerancia.

Caballero por su lado, piensa que defender jurídicamente la masacre de toros es tan estúpido como defender un poema o una canción. Para él es una expresión más del arte. Eso sí, deja muy claro que los argumentos del Procurador son patrañas –algo que era de esperarse (Y sí, Procurador, tampoco me aguanto a su amigo Fernando Londoño y con eso puede empezar a investigarme como abusa de su cargo contra todos sus críticos)-.

Siguiendo los argumentos de Faciolince de la tolerancia y de Caballero de la expresión artística –porque por nada del mundo seguiría ni me tomaría en serio argumentos del inquisidor Ordóñez; el día que lo haga, que me investiguen por apología del delito-, propongo que busquemos más expresiones artísticas y de tolerancia que deberíamos admitir.

Qué tal si traemos de Pakistán el “Hostigamiento del Oso” en el que un oso encadenado y cuyos colmillos han sido molidos es atacado por cuatro perros –qué cultura y tolerancia tan equitativas-.

Seguro que Ordoñez también encuentra agradables las peleas de perros galgos, que son entrenados desde cachorros para que acaben con la vida de gatitos recién nacidos y más adelante con la de gatos adultos y de otros cachorros.

También deberíamos tolerar la caza de especies en vías de extinción. Al fin y al cabo, apretar el gatillo debe ser muy divertido, una expresión artística en su más elevada esencia, además de lúdica –¡y pensar que algunos criticamos a Sarah Palin y Charlton Heston!-.

Pero ¿por qué limitarnos con la sangre animal en el listado de expresiones artísticas y de tolerancia?

Tomemos como ejemplo artístico –además deportivo y religioso- el juego de la pelota de la Cultura Maya. Que Ordoñez pida extender su escrito e incluya que también es constitucional jugar una especie de fútbol milenario en el que el capitán del equipo que pierda debe ser sacrificado. Ahhh, es que se me olvidaba que para Ordoñez debe ser sacrificado todo el que no comulgue con sus creencias; sin importar el resultado del partido.

Caballero a su vez menciona el juicio de Freiné, así que sigamos con los clásicos. Casi un milenio después del juego de la pelota maya, los romanos desarrollaron una expresión “artística” que en la Roma capital hizo carrera cuando sus mendigos eran mantenidos a punta de “pan y circo”. ¿Por qué no retomamos el arte de los gladiadores que se jugaban la vida contra los leones en el Anfiteatro Flavio (mal llamado Coliseo Romano) de la Antigua Roma –para nuestro caso necesitaríamos oficinas de domadores en El Campín-?

O ya sé. No tenemos que importar las sanguinolentas expresiones artísticas. Acá en Colombia hay una muy particular que algunos “fanáticos y delirantes” –como nos llama Caballero- denunciamos. Más bien, démosle la bienvenida al maltrato intrafamiliar. Ríos de sangre más, ríos de sangre menos, ¿qué más da? Y que sea transmitido por un programa a lo “Laura en América” en el que se le transmita a todo el país esta nueva expresión de arte –y de paso así reemplazamos los aburridos consejos comunales de Uribe-: Niños quemados por sus madres, esposas golpeadas por sus ebrios maridos. Acción ¡Una serie que Teresa de Calcuta disfrutaría!

Mientras le damos rienda suelta a las expresiones de tolerancia y al arte “Made In Colombia”, cabe la pregunta ¿en qué piensan Fernando Vallejo, Bill Maher y la P.E.T.A.? ¿De dónde sacan que los animales sienten, tienen terminaciones nerviosas y umbrales de dolor? Muchas bestias…




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08/03/09

Godos de Izquierda

Las definiciones clásicas de derecha e izquierda se han quedado obsoletas y suelen esconder la nada o el dogmatismo” – Rosa Díez González

Con la idea de que la libertad no es un concepto absoluto sino relativo, nacieron las posiciones de izquierda y derecha dentro del espectro político y durante mucho tiempo han luchado para defender sus respectivas posiciones.


Por ejemplo sabemos que los godos –los tradicionales, los de derecha- aman las formas y el orden, razón por la que se identifican con la Iglesia Católica. Ven el mundo en blanco y negro y todo aquel que no está con ellos está en su contra. Atacan el pluralismo y defienden las formas y la tradición. Son dogmáticos y como buenos seguidores de doctrina, buscan imponer la que predican, por mucho que en privado no la practiquen.

Los de izquierda por el contrario, se presumen amantes de la diversidad, respetuosos de lo que los demás hagan con sus vidas, detractores de las formas y asimiladores de un desorden no muy caótico. Los más “liberales” se alejan de las doctrinas católicas y presumiendo de su amor a la diversidad, a veces se acercan a ideas espirituales orientales. Todos ellos dicen alabar la razón por encima de la fe.

El punto de mayor controversia entre derechistas e izquierdistas ha sido siempre el dinero. Para los primeros, se lo ganan con su sueldo mediante el duro trabajo y aquel que vive en la miseria se merece esa condición por no trabajar lo suficientemente duro. Es lo que le toca en la vida. Mientras tanto, los de izquierda consideran que el dinero es el demonio, la madre de todos los males y debe ser reducido a su mínima expresión para lograr la igualdad entre los hombres.

Pero esa igualdad queda en entredicho con su posición anti-capitalista. Ellos suelen hacer un salto que casi podríamos llamar de fe, en el que el equivalente del dinero es Estados Unidos y por ende, si el dinero es el demonio, el país del norte se convierte en el infierno y el Tío Sam pasa a ser un discípulo del bajísimo. Desde esta posición, todo amigo de los Estados Unidos es un enemigo al que hay que atacar. Así, por ejemplo, caen en una de las discriminaciones más antiguas de todo el mundo: el antisemitismo. Y casi que por otro salto de fe se solidarizan con los enemigos más próximos de los judíos: los pobres palestinos.

Entonces así, la izquierda empieza a coincidir con el antisemitismo de la Iglesia Católica y de los cristianos en general –y con ellos los godos tradicionales-, que adoptaron un libro que indica que los judíos son el pueblo elegido de Dios –craso error-. Pero los seguidores de la cruz no son los únicos que odian a los judíos. Los nazis y fascistas, también les hicieron la vida imposible y casi los exterminaron; y los musulmanes les enseñan a sus hijos, que los judíos –junto con los cristianos- deben morir. ¡Solidaridad con los palestinos! No porque tengan montados en el gobierno a un grupo terrorista islámico llamado Hamás –que a su vez tiene vínculos con Hezbollah-, sino exclusivamente por esos vecinos judíos.

Entonces, ¿dónde queda esa “igualdad” cuando un palestino mata a un judío con una piedra y cuando los judíos envían su desproporcionada ‘legítima’ defensa? ¿Alguien de izquierda recuerda que los judíos también son personas y reclama la muerte del judío? Claro que no.

Pero esta no es la única posición dogmática que toman los de izquierda. De hecho se vuelve común este tipo de posiciones dentro de la izquierda. Se aficionan a su doctrina y no saben mirarla con ojos críticos. Toman posición y desde ahí formulan argumentos, en vez de mirar los argumentos y a partir de ellos hacerse con su posición.

Por tomar otro caso, atacan el cambio de la Constitución por parte de un personaje para perpetuarse en el poder en Colombia pero callan cuando eso mismo pasa en Venezuela. ¿La diferencia? El gobernante de Colombia es de derecha y el de Venezuela dice ser de izquierda. Atacan ferozmente las dictaduras de Pinochet y de Videla, en Chile y Argentina respectivamente, pero no dicen nada de la dictadura que han tenido los hermanos Castro en Cuba por más de 50 años. ¿Adivinan quiénes estaban con la derecha de Nixon, Kissinger y la Iglesia Católica y quiénes no?

Los de izquierda lloran la muerte de los iraquíes y afganos muertos en las guerras de Bush, pero no dicen nada –y evitan el tema- de todos los que murieron en las Torres Gemelas. En el peor de los casos, cuando se les menciona el ataque de Al-Qaeda se valen de teorías conspiranóicas y aseguran que el mismo gobierno de EEUU fue el que tumbó las torres. Como dice Bill Maher: ¿Cuán lunática ha de ser una persona para ver dos gigantes aviones comerciales cargados de combustible estrellarse contra unos edificios en directo, desatando un infierno masivo que ardió durante dos horas, y luego decir 'bueno, si tú piensas que eso es la causa...'?

Otro ejemplo se presenta cuando censuran a todo grupo paramilitar y su actuar pero cuando algunas guerrillas –no esas del ideal romántico de los años 60, sino las narcoguerrillas terroristas actuales- cometen barbaries del mismo tipo, pormenorizan los hechos. ¿La diferencia? Los paramilitares son de derecha mientras que las guerrillas claman ser de izquierda –aunque su fin último sea el lucro y se hayan despojado de todo vestigio de ideología-.

Y esos casos se repiten alrededor del mundo. Los más despiertos atacan el régimen del Dalai Lama que mantiene en la ignorancia a las mujeres con mitos sobre demonios y estratifica a la sociedad según monjes –que pueden vivir en la opulencia- y pueblo –que tienen que malvivir-; pero callan al mencionar que el Tíbet fue invadido por la China comunista, que es la razón por la que esta tiranía budista debe vivir en el exilio.

Ya para finalizar, queda un claro ejemplo de que estos nuevos godos son tan doctrinarios e irreflexivos como los godos tradicionales. Sólo atacan al dinero y la razón es muy sencilla: porque sí. Para no ir más lejos, se puede tomar el ejemplo del arte. Las obras de arte son la máxima expresión de las veleidades humanas, sin embargo suelen estar sólo a disposición de las más altas clases sociales.

Pero el dinero ha cambiado eso: Ahora se puede ver La Gioconda en una taza de té o un Picasso estampado en una camiseta. Se ha abolido ese límite cultural que suponía el acceso al arte. Sin embargo los godos de izquierda, ven en todos los efectos del dinero algo vil y sucio que no debe ser. Por eso terminan proponiendo el restablecimiento de las clases sociales y con este, la restricción al acceso a la cultura.

¿Alguien dijo algo de igualdad?


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20/12/08

Cristianofobia

El filósofo nunca ha matado a un sacerdote, mientras que el sacerdote sí ha matado a muchos filósofos” – Denis Diderot

El tristemente célebre nuevo Procurador General de la Nación, Alejandro Ordoñez, ha sido señalado por algunos columnistas, de ser la persona menos idónea para ocupar el cargo de Procurador, en vista de que sus convicciones -¿fanatismo?- religiosas lo hacen una persona poco tolerante como se refleja en la quema de libros de la biblioteca Gabriel Turbay liderada por el nuevo Procurador.


En dicha quema, a la vieja usanza nazi, acabó con obras que contrariaban la moral como Marx, Rousseau, García Márquez y la biblia porque no cumplía con los estándares de la Católica Apostólica Romana.

Entre otros de los –vergonzosos- hechos por los que destaca el Sr. Ordóñez es por el hecho de quitar el retrato de Francisco de Paula Santander de la Sala Plena del Consejo de Estado mientras desempeñó la función de presidente de dicho órgano.
Cuando fue entrevistado, Ordóñez dijo que lo que había en el país era “cristianofobia” y que por eso le llovían tantas críticas.

Ordóñez olvida –o a lo mejor, prefiere no hacer público que añora- que somos los librepensadores los que hemos sufrido la persecución de los convencidos religiosos y no al revés. No fuimos nosotros los que perseguimos en la Santa Inquisición, sino los perseguidos. Fue Galileo el que fue perseguido y censurado. Newton era obligado en la universidad a sostener el dogma de la ‘Santísima’ Trinidad, obligación de la que fue exonerado más tarde por el rey. La obra de Copérnico fue condenada. Erasmo de Rotterdam no aceptó ser la figura más llamativa de la Reforma cuando Lutero se lo propuso, por miedo cómo pudiera reaccionar el Vaticano.

No me he enterado del primer caso de vendedores puerta a puerta de enciclopedias, sin embargo abundan los vendedores puerta a puerta de Biblias. Cuando uno muestra cierta reticencia con respecto a sus creencias, tratan de imponerlas.

Ha sido gracias al Vaticano y las Repúblicas Islámicas que la condena al homosexualismo todavía es discusión en las Naciones Unidas.
Gracias las palabras de la Iglesia, el uso condones se ha demonizado y con esto se han facilitado la propagación de enfermedades de transmisión sexual y los embarazos no deseados.

Así que, a lo mejor, en lo único acertado en lo que podría estar Alejandro Ordóñez es en la palabra “Cristianofobia”. Los que no queremos que nos impongan su ideología –pero no por esto buscamos imponer la nuestra- tenemos unas cuantas razones para temer a un fanático devoto en un puesto tan importante. Y ojalá ardan en el infierno todos los senadores que lo eligieron.


Columnas de los Grandes Periodistas del País acerca de Alejandro Ordóñez Maldonado:

Daniel Coronell
María Jimena Duzán
Daniel Samper Pizano
Daniel Samper Ospina (no es tan bueno como su papá, pero por su particular conocimiento de hecho, es una buena fuente)
Ramiro Bejarano (no es periodista, pero en este caso su columna es muy acertada)

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09/11/08

Qué Inteligentes

¿Por qué el Estado ha de ser generoso con los terroristas? Dejar de matar es su obligación, no puede tener premio, tampoco para los presos” – Mari Mar Blanco

Resulta hiriente leer que una carta hecha por “intelectuales” está firmada primeramente por Piedad Córdoba. Resulta risible que de la noche a la mañana, del secuestro a la libertad –aunque por sus declaraciones se podría pensar que en cautiverio se sentía libre y ahora se siente alienado- Luis Eladio Pérez se haya convertido en un intelectual. Y resulta triste que intelectuales de la talla de Daniel Samper Pizano se presten para este tipo de engaños.


En Septiembre, un grupo de estos denominados “intelectuales” –a propósito ¿quién dice que son intelectuales? ¿Jaime Dussán?- le enviaron una carta a los narco-terroristas de las Farc en la que proponen el diálogo y se indican ajenos al gobierno. No obstante mencionan gobiernos de países amigos. ¿Se referirán al patrocinador de la guerrilla Hugo Chávez? ¿Se referirán a los que le dan asilo a la guerrilla, Correa y Ortega?

El caso es que estos “intelectuales” le creen a personas que asesinan, secuestran, siembran minas antipersona, juegan fútbol con las cabezas de sus víctimas, en fin, terroristas. Creen que ellos van a decir la verdad y que además van a renunciar a sus escudos humanos –los secuestrados- y por si fuera poco abogan por la liberación de algunos de los terroristas capturados. ¿Qué le harían a Obama si capturaran a uno de los de Bin Laden y luego lo soltaran?

¿Qué implicaciones tiene liberar a estos terroristas? En primer lugar se aumenta el pie de fuerza de la guerrilla lo que trae dos consecuencias que hasta el momento nadie parece considerar: Aumenta el número de criminales al margen de la ley, en vez de disminuir y tras haber engrosado sus filas, tienen más recursos humanos para seguir asesinando, sembrando minas anti persona, secuestrando –y resecuestrando en el hipotético de que hayan liberado a los rehenes-. Harían equipos de fútbol más grandes cuando jueguen con las cabezas de sus víctimas.

Pero por el simple ejercicio de reflexión supongamos que se lleva a cabo el llamado intercambio humanitario. Y supongamos que hay diálogo –aunque es tan complicado creerle a un capo, comparable con Capone, que va renunciar a sus ilícitos-. ¿Qué poblaciones van a ser sacrificadas en pos de “los más altos intereses de la patria” para llevar a cabo el diálogo? ¿Volverá a ser San José del Guaviare o se elegirán otros pobres desgraciados? ¿Será en el extranjero a donde muchos de los colombianos tal vez nunca podamos ir?

Además de esa especulación vale la pena analizar el mensaje que se estaría enviando al pueblo: El gobierno que juró protegerlos a ustedes por la Constitución, es lo suficientemente inepto que no pudo aprehender a los criminales entonces se sentó a hablar con ellos con lo que legitimó sus medios. Si alguna vez Uds no se sienten cómodos con la situación bien pueden hacerse con las armas –que se suponen monopolio del Estado- y empiecen a masacrar población civil para que hablemos, no lo juzguemos ni condenemos y así alcanzar la paz.

Volviendo a la realidad en que se encuentra el país, nada indica más el grado de incivilidad y salvajismo característico de los colombianos que los clamores de Acuerdo, Intercambio y Diálogo. Ninguna sociedad civilizada debería darle nada a un secuestrador. Pero, Colombia sí que se esmera por ser diferente.



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02/11/08

Ciega e Ingrata

Se lo dedico a la señora Justicia en honor a las vacaciones que parece se está tomando" – V

Sin poder ver nada, debido a la venda que lleva en los ojos, esta mujer de ciudadanía mundial pero nacionalizada colombiana y nacida del imaginario colectivo, lleva en una mano una balanza –desbalanceada, por cierto- y en la otra una espada que muchos confunden con la que Salomón estaba dispuesto a partir por la mitad a un bebé. De hecho, se parece más a la espada de Damocles. Por si fuera poco, no puede caminar sino que arrastra sus pies en vista de que han sido encadenados a yunques esféricos.
Y es que no se puede retratar de otra manera la “justicia” –a falta de un mejor nombre- colombiana.



En el 2003, un grupo de soldados antiguerrilla se encontró una guaca llena de dinero que el grupo terrorista Farc había dejado enterrado alrededor de un campamento que más tarde habían abandonado. Sin pensarlo dos veces, los soldados se apropiaron del dinero como está estipulado en el Código Civil: una de las formas de adquisición es cuando los antiguos dueños han abandonado. Sin embargo el presidente y más de medio país se pusieron en su contra para que fueran encarcelados. Los soldados habían actuaron cobijados por la ley no obstante fueron sancionados por la (in)justicia. Esto tuvo dos efectos, ambos negativos: El primero consiste en que los soldados del ejército nacional pierden estímulos en su lucha contra el terrorismo y el segundo consiste la poca seguridad que la ley escrita confiere, cuando el régimen lo persigue a uno.

Volviendo al presente, a “Isaza”, quien fue el carcelero de Oscar Tulio Lizcano y lo ayudó en su escape de los terroristas de las Farc, lo quieren poner en un vuelo con destino a Francia, lo cual hasta ese punto es acertado. El problema se presenta cuando no se le aplica la misma decisión a todos. A “Rojas”, el verdugo de Iván Ríos, le dieron la recompensa pero lo juzgaron por el mismo asesinato por el que lo premiaban. ¡Pero si es que no matar a Iván Ríos habría sido traición a la patria!. De todos los delitos que cometió con las Farc lo juzgan por aquel por el cual debe figurar en una lista de héroes.

Por si fuera poco, a los paramilitares los juzgan por sedición, lo que implica que al cumplir sus penas podrían acceder a cualquier cargo público. ¿Un carnicero de esos en un cargo público? ¿No que a los que han sido condenados no se les permite acceder a ningún cargo público? Pues resulta que la sedición es un delito político y esto implica que se tenía un fin noble que se quiso alcanzar por medio de ese delito. Y los delitos políticos no inhabilitan para acceder a cargos públicos. Siendo tanto los guerrilleros como los paramilitares terroristas –la división es una cuestión semántica- y habiendo un conflicto interno en el país, lo lógico sería acusarlos, juzgarlos y condenarlos por terrorismo agravado por lesa humanidad en un país en conflicto.

A su vez a los guerrilleros se les juzga por rebelión que –curiosa casualidad- también es un delito político. Ahora todos terminaron con propósitos nobles y bienintencionados.

Por otro lado, la puesta en libertad de Alberto Santofimio fue dejado en libertad por el Tribunal Superior de Cundinamarca que dice no haber encontrado pruebas contundentes de la responsabilidad de Santofimio en el magnicidio de Luis Carlos Galán. Esta vez la injusticia se demoró 1 año –condenado en Octubre del 2007 y absuelto en Octubre del 2008-.

Otro ente judicial que dio al traste con la justicia fue el Consejo Superior de la Judicatura que al revisar una tutela de la Corte Suprema de Justicia, decidió poner fuera del alcance de la justicia al Ministro de (des)Protección Social, Diego Palacio, en el proceso por cohecho que se sigue contra Yidis Medina.

Y no es que la Corte Suprema de Justicia sea perfecta. Consideran que como no se causa daño cuando un pervertido toca sin permiso los órganos sexuales de una mujer, no hay delito sexual sino injuria. En otro caso, una niña fue abusada por su vecino y tras 11 largos años de espera, la Corte Suprema de (in)Justicia decidió que al abusador se le había violado su derecho a la defensa y que por vencimiento de términos, se cerraba el expediente, quedando impune el delito (Caso denunciado por María Eugenia Gómez en su artículo-columna “La Desidia de la Justicia”). Por otra parte no hay que olvidar la amistad de los magistrados de esta alta corporación con el narcotraficante italiano Giorgio Sale y el comentario que uno de ellos le dejó en su restaurante: "Dejo notificación expresa de mi felicidad por las atenciones y el magnífico deleite de sus servicios. Ojalá que Dios permita perdure tan excelente restaurante. Felicitaciones a Giorgio". Por si fuera poco el lento avanzar de la farcopolítica mientras el rápido juzgamiento por parapolítica es un contraste que no se puede pasar por alto.

Vencimiento de términos, choque de tortugas –porque de trenes no tienen nada las Cortes-, el reciente paro judicial, etc. Lo único que le falta a la justicia colombiana es que se le caiga la venda a ver si así empieza a ver sus errores.




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19/10/08

Premios al Síndrome de Estocolmo

El terrorismo es incompatible con la democracia, y el enemigo del terrorismo es la sociedad plural y democrática. Es nuestro enemigo, no nuestro adversario” – Rosa Díez

Como han señalado ya distintas –y en progresiva disminución- voces, negociar con terroristas es de lo más estúpido que puede haber y la más alta traición a la patria. Las decisiones que mueven a un Estado son aquellas que se toman con la cabeza fría, en vista de que tomarlas con el caliente corazón, equivale a un descalabro de la sociedad.



Incluso algunas de las mentes más brillantes de Colombia han apoyado el diálogo y el intercambio humanitario, disfrazando su sentir de un falso patriotismo eufemístico. En ocasiones ha cabido hacerse las preguntas: ¿Es que realmente buscan la desaparición del país? ¿Por qué son tan agudos críticos de determinadas materias pero con el cáncer que consume al país se muestran más que benevolentes? ¿Por qué apoyan candidatos –ya sean de Colombia o de otros países como Estados Unidos- que quieren negociar con terroristas?

El nacionalismo en sí, es un mal que en la práctica lleva al terrorismo, la discriminación y el xenofobismo, bases todas de los totalitarismos; sin embargo sentir algo de amor por la propia patria, no puede considerarse la semilla de estos actos atroces.

Y fue precisamente esa muestra de amor lo que el Foro de Ermua hizo la semana pasada: Ingrid Betancourt, quien entre sí misma y sus aúlicos, la fueron proclamando autoridad en terrorismo, le pareció acertado decir que se debía negociar con el grupo terrorista vasco ETA. A partir de ese momento y por obra del amor a la propia patria, del que carecen muchos colombianos, el Foro de Ermua se mostró indignado y pidieron que devuelva el Premio Príncipe de Asturias por la Concordia ya que sus declaraciones en favor del diálogo, hacen “injustificable” el galardón.

Ojalá hubiera habido en Colombia alguien que le hubiera bajado esos humos de máxima autoridad en terrorismo, cuando pidió que se moderara el lenguaje contra las Farc. Todo pareciera indicar que los vinos, los quesos y las reuniones con Jefes de Estado y subalternos la hicieron olvidar los seis años de bañarse con agua fría, soportar tratos inanimales –porque por los inhumanos ya se pasó hace mucho tiempo- y la negación de su proyecto de vida y el desarrollo del mismo.

Menos mal, el jurado de los premios Nobel de Paz no se volvió a equivocar y se lo entregó a alguien con muchos más méritos que Ingrid Betancourt. Se sigue corriendo el riesgo de que ella vuelva a ser presentada como candidata, pero esperemos que sus nominaciones sigan los caminos de las de Hitler, Stalin, Mussolini o Gandhi en vez de terminar en grandes errores como los otorgamientos a la “Madre” “Teresa” de Calcuta, El “Dalai Lama”, Henry Kissinger o Yasser Arafat.




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