jueves, 9 de abril de 2026

El Pentágono amenaza al Papa León XIV



El sitio Letters from Leo reporta un suceso que ocurrió en enero de 2026, en el que la administración Trump habría amenazado a la Iglesia Católica:

En enero, a puerta cerrada en el Pentágono, el subsecretario de Guerra para Asuntos Políticos, Elbridge Colby, convocó al cardenal Christophe Pierre —entonces embajador del papa León XIV en Estados Unidos— y le dio una reprimenda.

“Estados Unidos”, le dijeron Colby y sus colegas al cardenal, “tiene el poder militar para hacer lo que quiera en el mundo. Más le vale a la Iglesia Católica ponerse de su lado”.

A medida que los ánimos se caldeaban, un funcionario estadounidense empuñó un arma del siglo XIV e invocó el Papado de Aviñón, el período en que la corona francesa utilizó la fuerza militar para doblegar al obispo de Roma a su voluntad.

Esa escena, revelada esta semana por Mattia Ferraresi en un extraordinario reportaje para The Free Press, podría ser el momento más significativo en la larga y compleja historia de la relación de la república estadounidense con la Iglesia Católica.

No existe ningún registro público de que ningún funcionario del Vaticano haya tenido una reunión en el Pentágono, y ciertamente ninguno de que un alto funcionario estadounidense haya amenazado al Vicario de Cristo en la Tierra con la perspectiva de un cautiverio babilónico estadounidense.    

Ferraresi obtuvo testimonios de funcionarios del Vaticano y de Estados Unidos informados sobre la reunión del Pentágono. Según sus fuentes, el equipo de Colby analizó minuciosamente el discurso del Papa sobre el estado del mundo de enero, línea por línea, y lo interpretó como un mensaje hostil dirigido directamente a la administración.

Lo que más les indignó fue la declaración de León de que “una diplomacia que promueve el diálogo y busca el consenso entre todas las partes está siendo reemplazada por una diplomacia basada en la fuerza”.

El Pentágono interpretó esa frase como un desafío frontal a la llamada “Doctrina Donroe”, la actualización de Trump de la Doctrina Monroe, que afirma el dominio estadounidense indiscutible sobre el hemisferio occidental.

Wow! Los pederastas de Epstein contra los pederastas originales.

El año 2026 realmente ha estado lleno de sorpresas: ¿quién habría pensado que alguien en la administración Trump sabría qué fue el Papado de Aviñón?

Uno tiene que preguntarse: ¿qué tan repelente tiene que ser Donald Trump para ser el único dictador (en potencia) con el que la Iglesia Católica no quiere relacionarse? Teniendo tantos amigos en común —Putin, Orbán, y Bukele— y aún así prefieren no untarse de Trump. Uff, eso tiene que doler.

Por su parte, Trump, incapaz de entender un lenguaje distinto al de la fuerza bruta, termina haciendo cosas que uno esperaría que hicieran los gobiernos democráticos cuando la situación amerita. En este caso, se le planta a la Iglesia Católica. Claro, lo hace con la delicadeza de un toro en una cristalería, con su incompetencia insignia, y por las razones equivocadas, pero lo hace. ¿Cuántas veces no esperé yo que un gobierno nominalmente laico le dijera a la Iglesia que sacara sus garras de la política pública? Y en vez de eso, silencio… o, directamente, mojada de cucos.

Y lo chistoso es que Trump y la Iglesia tienen más en común que de diferentes. Además de la pederastia y proteger a los violadres de niños, comparten causas y métodos. Ambos pretenden imponer una visión moral y política como si fuera un mandato divino, sin someterse a las reglas democráticas ni respetar la autonomía personal. Esa pretensión convierte a la Iglesia en un actor político, y a Trump en un aliado casual del poder religioso que no distingue entre credo y coerción.

Ambos venden Biblias. Fue la Iglesia quien lanzó la campaña machista contra el aborto, y gracias a Trump muchas mujeres estadounidenses perdieron el acceso a la interrupción del embarazo. La Iglesia ha contaminado las políticas públicas de cada país donde se instala, y el gobierno de Trump busca imponer el cristianismo por ley. Ambos son homofóbicos hasta la médula. La Iglesia desprecia la democracia, y el Proyecto 2025 de la Fundación Heritage —la hoja de ruta de la administración Trump 2.0— es literalmente el desmantelamiento de la democracia americana. La administración Trump ha promovido el delirio de los “derechos parentales”, vital para la Iglesia, porque permite adoctrinar a los hijos en los caprichos religiosos de los padres.1 Ambos comparten la idea de quitarle a los pobres para darle a los ricos; y tanto Trump como la Iglesia Católica han hecho tours por ciudades americanas y luego se han negado a pagar los costos de la gira.

Son una pareja perfecta o, como dicen en inglés, a match made in heaven.2




1 En vez del deber ser de las cosas —la conclusión lógica de la libertad de cultos— que sería dejar que cada ser humano crezca libre de religión, y que decida si quiere seguir una, varias o ninguna al alcanzar la mayoría de edad.

2 Odio explicar un chiste, pero la aclaración vale: “a match made in heaven” significa “la pareja perfecta”, aunque literalmente se traduce como “una unión creada en el cielo”. Además, “match” también puede significar “partido” o “encuentro”, que le añade una capa de ironía al juego de palabras.


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Publicado en De Avanzada por David Osorio | ¿Te ha gustado este post? Suscríbete para no perderte las próximas publicaciones

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