Como hay temas que no manejo casi nada, como los deportes y la farándula, principalmente porque no me interesan, puede que a veces se me pasen casos de discriminación y de abusos en los camerinos y tras bastidores (aunque si me preguntan mi opinión y me exponen el caso, puede que escriba sobre el tema).
El día que Alejandro Ordóñez se postuló para ser reelegido en el cargo de Procurador, para seguir haciendo todo lo contrario que el cargo le exige, salieron todos los politiqueros, liberales, conservadores, a aplaudir su auto-postulación (algo que le corresponde al Presidente) y decir que ese aborto de la Inquisición es un adalid en la lucha contra la corrupción.
Nunca me han gustado los personajes de Roberto Gómez Bolaños.
Hasta el día de hoy, no sabía decir exactamente por qué. Decir que su humor se me hacía malo es quedarme corto. Era una cosa perversa a la que yo nunca le encontré sentido.
Así como la muy cacareada "libertad religiosa" es interpretada por algunos como un permiso para saltarse la ley, de la misma forma hay personas que abusan de otros derechos constitucionalmente establecidos y garantizados, extendiéndolos más de lo que deberían.
La monogamia trae implícito un elemento perverso de propiedad sobre la otra persona.
De hecho, que todavía no se pueda contraer matrimonio con personas del otro sexo o con más de una persona a la vez pone de manifiesto el privilegio que la ley le da a las relaciones posesivas y "regulares" por encima de otras opciones, igualmente válidas y cuyas implicaciones son menos destructivas para con los involucrados: