El hecho de no tratar a las mujeres ni como ciudadanas ni como seres humanos, sino peor que las mascotas es algo completamente normal para los clérigos musulmanes. Ahora, gracias a su perturbada y perturbadora visión del mundo han afirmado algo aún más lunático que la existencia del tal Alá.
Resulta que las mujeres deben alejarse los bananos y los pepinos para evitar que se exciten y que tengan pensamientos 'impuros':
Resulta que las mujeres deben alejarse los bananos y los pepinos para evitar que se exciten y que tengan pensamientos 'impuros':
















