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Se aproxima un ciclo de debates sobre el Estado Laico.
En Twitter, el tema está siendo seguido con hashtag #EstadoLaico
El primer debate será en mi Universidad:
El próximo 28 de abril se llevará a cabo, en el salón D-200, de la Universidad Externado de Colombia el primer debate del ciclo titulado: "¿Cómo surge y por qué se hace necesario un Estado Laico?". La ponencia central del evento estará a cargo del Doctor Edgardo Maya Villazón, Ex- procurador General de la Nación.
El panel lo completan: Ligia Galvis, abogada y Doctora en Derecho y Filosofía; Alberto Múnera, sacerdote Jesuita y Director del Instituto Pensar; y Ricardo Arias, historiador y docente de la Universidad de los Andes.
¿Qué significa el Estado Laico? ¿Cuáles son sus orígenes y fundamento? ¿Cómo se manifiesta en el mundo contemporáneo y en qué se diferencia de otros tipos de Estado? Son las preguntas que se buscarán responder en este panel, que contará con la participación de expertos académicos y profesionales en el campo de la Teología, Historia y Filosofía.
Entrada Libre
Fecha: 28 de abril de 2011
Lugar: Salón D-200
Hora: 4:00 – 6:00 p.m.
Me molesta que como representante de la superstición organizada sólo inviten a un cura. ¿Qué pasa con las otras religiones? ¿Que no tienen derecho a ser debidamente representadas?
El segundo debate será en la Universidad Jorge Tadeo Lozano (se llevará a cabo el 18 de Mayo y se estará respondiendo a la pregunta sobre ¿Cómo garantizar la separación entre el Estado y las iglesias?) y el tercer debate será en la Universidad Nacional (será el 11 de Junio y versará sobre la cuestión de ¿Por qué garantizar el derecho a la igualdad y a las libertades religosas?).

Hace rato tuve un encontronazo vía e-mail con un creyente que aseguraba que los ateos cometemos delitos debido a nuestro ateísmo.
Como parte de sus argumentos señalaba que los comunistas soviéticos también habían juzgado a los homosexuales precisamente por eso y que por ende la homofobia no era patrimonio exclusivo de la religión.
Por supuesto, este tipo estaba meando fuera del tiesto. El comunismo no es ateo. El comunismo es una religión de Estado. Del ateísmo no se desprende sino la no creencia en dictadores celestiales y suele venir acompañado por una colección de modernos valores fuertes en contraposición con la obsoleta moral religiosa.
Me acordé del caso cuando leí sobre la manifestación que los homosexuales están llevando a cabo esta semana en contra del discurso homófobo de la Iglesia Católica. Junto con la manifestación hicieron un comunicado. Yo defiendo los derechos de los gays, pero aquí me veo en la obligación de corregirles la plana:
¡La homofobia no es cristiana! Insinuar que no tenemos la capacidad de amar y cuidar a nuestros hijos es una manifestación homofóbica ya que el mensaje de la Iglesia hace una descalificación y nos considera NO aptos, mensaje que no debería permitirse una iglesia que fue fundada con el mensaje de amor al prójimo.
¡Ahí es donde se equivocan! La homofobia sí es cristiana (mejor dicho, religiosa). Es un prejuicio que, como buenos cristianos, los nazis pusieron en práctica y condenaron a muchas personas cuyo único delito era haber encontrado el amor de su vida en alguien de su mismo sexo.
La URSS también los persiguió, en vista de que ese prejuicio había calado hondo en la sociedad soviética, obvia influencia de las religiones previas a la instauración del régimen comunista.
La homofobia sí es cristiana. La Iglesia Católica, lejos de ser fundada en el amor al prójimo, está fundada en el odio al cuerpo y a las libertades, la imposición de ridiculeces, la instauración de un mentiroso encubridor de pederastas como máxima autoridad y la persecución de los que pensamos diferente. Eso difícilmente califica como amor al prójimo.
Sigamos con el comunicado:
3. Estamos en una acción permanente para que se respeten nuestros derechos y NUESTRAS FAMILIAS. Nos duele que desde la iglesia, o la sociedad, se promueva la duda acerca de nuestra capacidad de amar y cuidar a nuestros hijos e hijas. Por eso no aceptamos descalificaciones o insinuaciones, sin importar de qué institución o persona provenga, acerca de los supuestos riesgos que corren nuestros hijos por ser criados en hogares homosexuales.
4. Contrario a la información sin fundamento del comunicado del episcopado, SÍ existen estudios que demuestra la no afectación y que lo afirman sin ninguna duda. Conceptos, incluso, de universidades católicas, como la Javeriana en Bogotá, así los confirman. Invitamos a que utilicen argumentos veraces y fundamentados, no más afirmaciones temerarias fundadas en el prejuicio.
¿Es que acaso no recuerdan a la Iglesia Católica condenando a Galileo? La Iglesia siempre se ha opuesto a la libre investigación científica por obvias razones: les desmontan el mito.
Ese castillo de naipes construido sobre una cadena de mentiras, cada una más absurda e increíble que la anterior se ve amenazado cada vez que se hace un descubrimiento o avance científico. Lo de ellos es la intolerancia y el prejuicio.
5. Los Derechos Humanos no los pueden definir las mayorías, si así fuera seguramente la esclavitud sería un principio constitucional, las mujeres seguirían sin acceso a la educación y las únicas uniones válidas y que generarían derechos civiles (tanto para las parejas como para los hijos) serían las surgidas del matrimonio católico, como ocurría en Colombia hasta antes del 1991.
Una vez más: ¿es que a ustedes no les dieron clase de Historia? La esclavitud es promovida activamente en la Biblia, la Iglesia siempre ha odiado a las mujeres y siempre se opuso a que fueran educadas. También se ha opuesto sistemáticamente a todas las demás opciones de conformación de familia que se salen de lo previsto por su estrechez mental y miopía ideológica. ¿Aún así se quieren seguir llamando católicos?
Aunque si no entiendo cómo hay mujeres que se siguen llamando católicas -de hecho, de cualquiera de las grandes religiones-, menos voy a entender a un grupo de personas que quieren vivir libremente su sexualidad y a la vez pertenecer a una superstición medieval que les dice cómo vivir su sexualidad mediante unas reglas que sólo sirven para una competencia de insensatez e intolerancia.
6. Colombia es un estado confesional o laico, la iglesia católica interfiere indebidamente y usa su poder para presionar las decisiones del Estado colombiano y esta es otra forma de corrupción y abuso de privilegios. El estado colombiano debe representar a todos y todas NO SOLO a la inmensa mayoría.
Grupo de mamás lesbianas
Mesa de Trabajo LGBT de Bogotá.
Colombia es un Estado laico, no confesional. Es distinto. De hecho, es todo lo contrario a ser confesional. Siguiendo ese orden de ideas que anotan en el último punto, deberían plantearse apoyar la legalización del aborto. En fin.
Estudio periodismo. Me paso gran parte del día entre comunicadores y periodistas. La mayoría de mis actividades tienen que ver, directa o indirectamente, con periodismo.
Por eso será comprensible que me moleste cuando los medios más consolidados del país reportan de maneras bárbaras, simplistas, reduccionistas, parcializadas y renuncian al más mínimo grado de objetividad.
Para la muestra, un botón.
Semana publicó La burka y el fantasma de la diferencia.
El artículo trata sobre la nueva ley francesa que prohíbe a las mujeres portar el velo islámico en lugares públicos abiertos para demostrar su pertenencia a una fascistoide religión que promueve e incita al maltrato y la degradación de las esas -y todas las demás- mujeres.
La nota en general está bien, pero entonces aparece un párrafo que echa todo lo demás al cubo de la basura:
Lo cierto es que los líderes de estos países europeos han descubierto que la oposición al Islam basada en el miedo da réditos políticos. Y esto es algo que la extrema derecha ha sabido aprovechar muy bien. Marine Le Pen, la nueva presidenta del Frente Nacional, aseguró recientemente que "un poco más de bla bla bla sobre el Islam y lo laico, y pronto llegaré al 25 por ciento en las encuestas". El hecho de que ya lo haya logrado demuestra que la población europea también está siguiendo esta tendencia.
Por supuesto, Le Pen y su padre son unos fascistas de corte nazi, pero eso no tiene que ver con el islam. Tiene que ver con racismo y xenofobia.
Lo del islam es otra cuestión. Es sobre el multiculturalismo, esa fanática doctrina que busca exacerbar los etnocentrismos de todas las culturas no-occidentales pero le niega ese privilegio a quienes nos da ese capricho occidental de que los derechos humanos son universales y se aplican a todos los seres humanos sin importar si nacen en Arabia Saudita, Francia, la Antártida, Marte o Irak.
En esta noticia de opinión -impostura periodística donde las haya- me sorprendí al no encontrar esa palabra tan de moda y políticamente correcta: islamofobia.
Por cierto, islam se escribe con inicial minúscula, al igual que "cristianismo". A no ser que la noticia esté escrita en inglés, que no es el caso.
Con la llegada del Misoprostol al país, muchos enemigos de la libertad individual y misóginos consagrados están haciendo cuanto tienen en su poder para condenar a las mujeres a tener hijos que no quieren y a los que no pueden mantener.
Uno de esos es el abogado Luis Rueda Gómez.
Este tipo es un completo perdedor:
Demandó la nulidad de la sentencia C-355 del 2006 (que despenalizó el aborto en tres casos) y perdió.
Quiso recusar al magistrado Jaime Araújo Rentería cuando este era uno de los que se iban a pronunciar en la ya mencionda sentencia C-355 del 2006. También perdió. Su petición fue rechazada por impertinente. A diferencia de Rueda Gómez, sus compañeros de fanatismo e intolerancia sí consiguieron que Araújo Rentería fuera recusado.
Por si fuera poco, Rueda Gómez también quiso recusar al entonces Procurador General de la Nación -antes de que llegara Alejandro Ordóñez, ese descendiente ideológico de Torquemada con ínfulas de tinterillo-. Por supuesto, su petición no prosperó. La Corte Constitucional dijo que él no estaba legitimado para formular la recusación. Yo no creo que esté legitimado ni para escribir correctamente su propio nombre.
Sinceramente no puedo pensar en un abogado más inepto que este. Casi que me da lástima tenerlo de contrincante ideológico. Él seguramente se daría las mañas para defender a un hombre a todas luces inocente y mandarlo directamente al pabellón de la muerte (¡y aquí ni siquiera hay pabellón de la muerte!).
Por eso me parece muy chistoso -y poco serio- que El Tiempo lo haya entrevistado sobre la inclusión del Misoprostol en el Plan Obligatorio de Salud (POS):
Yo, que soy abogado y he estudiado el tema, le puedo decir que no hay una sentencia más monstruosa, jurídicamente, que la C-355. Los magistrados que la aprobaron violaron la Constitución en muchísimos aspectos. Violaron el artículo 11, que dice que el derecho a la vida es inviolable y no pone excepciones, violaron tratados internacionales que obligan a Colombia a respetar la vida desde la fecundación, como el Pacto de San José. Para mí, los magistrados cometieron prevaricato. La discusión también es científica, porque la Corte dice que no se sabe cuándo empieza la vida, y resulta que está perfectamente definido que la vida empieza en el momento de la fecundación.
Es que dice tantas cosas absurdas juntas que no sé ni por dónde empezar. Él dice que ha estudiado el tema, pero olvida mencionar que siempre que se ha acercado a la Corte Constitucional, le han negado lo que sea que haya pedido. Ni un vaso de agua habrá conseguido.
No creo que sea el mejor candidato para decidir si una sentencia es monstruosa. A él todas las sentencias le parecerán monstruosas. Al fin y al cabo ni entenderá de derecho.
Lo del Pacto de San José es una exposición sesgada. Existen muchísimos más pactos internacionales que promueven la salud sexual y la legalización del aborto. Cogerse de un Pacto cuyo articulado está siendo interpretado tendenciosamente no habla muy bien de su honestidad intelectual.
Aunque nada habla bien de la honestidad intelectual de este tipo. Ni siquiera hemos podido determinar que tenga siquiera algún umbral intelectual.
Investigando un poco más, me entero que Luis Rueda Gómez hace parte de una organización llamada Red Futuro Colombia, organización pro-vida, o sea, enemiga de la mujer, que insiste en el despropósito de que la familia es el núcleo fundamental de la sociedad. Ehh, no: lo somos los individuos.
Eso ya arroja más luces sobre por qué insiste en que la vida empieza con la fecundación, lo cual es erróneo. No se ha determinado cuándo empieza la vida humana, en qué momento se empieza a ser persona.
Todas las propuestas son arbitrarias, incluso aquella que yo defiendo que afirma que se es persona tras haber respirado un instante después del nacimiento. Me gustaría saber en qué clase de pederasta en potencia se basa Rueda para decir que "está perfectamente definido que la vida empieza en el momento de la fecundación". Aunque una vez más, puede ser que se haya valido de su indecoroso nivel intelectual para hacer decir una mentira (una más, qué más da) basada en una afirmación gratuita.
También me enteré que da clases en las universidades Javeriana y Santo Tomás. Nunca me imaginé que esos centros educativos contrataran deshonestos intelectuales. Mi sentido pésame a sus alumnos.
Ya había mencionado el nuevo libro de Lisbeth Fog.
Pues ahora el turno de presentarlo es para ella misma (este es parte de una conversación que mantuvimos por correo electrónico y que estoy autorizado a publicar):
Luego de nueve meses de entrevistar y conversar con casi un centenar de personajes de la vida científica del país y de fuera de él, investigar y leer mucho, pensar, escribir, borrar, volver a redactar y discutir conceptos, fechas y versiones, esta semana se presentó el libro ‘Libertad para pensar y actuar’, en conmemoración de los 25 años de existencia del Centro Internacional de Física, CIF, con sede en Bogotá, Colombia.
Podría decirles que fue una tarea fácil, porque me entretuve mucho durante todas las etapas. Pero como siempre en este tipo de trabajos, hubo momentos críticos y difíciles, que los aproveché también para sacar de allí enseñanzas en mi labor de divulgadora de la ciencia y la tecnología y, en este caso, también de la política científica del país.
El libro tiene tres capítulos: en el primero cuento la historia del CIF, pero me remonto a años atrás, con el desarrollo de la física en el país y algo sobre la región latinoamericana; en el segundo, presento uno a uno los grupos de investigación del Centro, a través de los relatos de sus líderes y colaboradores, con mucha fotografía y tratando de contar amenamente la biofísica con sus macrófagos y canales iónicos, o los fundamentos clásicos de la física con teorías que casi refutan la de la relatividad de Einstein (¡Uf!). En el tercero, con base en las reflexiones de muchos de mis entrevistados, planteo posibles escenarios de diferentes temas álgidos en el campo de la política científica del país, como la subsistencia de centros de investigación independientes de las universidades, o la formación del recurso humano (¿necesariamente PhD?) y otros temas que desvelan a quienes tienen en sus manos los destinos para el desarrollo del país.