En Colombia las iglesias están libres de impuestos. Negocios como son, no deberían estarlo, pero en virtud de un leonino y tramposo concordato con el Vaticano, no se le cobran impuestos ni a la Iglesia Católica ni a las protestantes, ni a los demás centros supersticiosos que haya en el país (y es curioso - ahí sí exigen igualdad, pero se la pasan por la faja cuando las entidades del Estado y sus funcionarios las promueven).
Pues en un perspicaz análisis de la revista Dinero (que revela una pequeña parte de lo asquerosamente millonarias que son las iglesias), viene una propuesta bastante sensata:
Pues en un perspicaz análisis de la revista Dinero (que revela una pequeña parte de lo asquerosamente millonarias que son las iglesias), viene una propuesta bastante sensata:











