Esta es una traducción libre de Corporate Power Approaches Escape Velocity, por Hamilton Nolan, publicado el 14 de agosto de 2026, en How Things Work
Si las corporaciones se vuelven más poderosas que los gobiernos nacionales, todos estaremos en problemas. La razón es sencilla: las corporaciones no son entidades reales. No existen en la naturaleza. Son ficciones legales creadas según un conjunto de leyes que dictan lo que pueden y no pueden hacer. Esas leyes, que literalmente son las que crean a las corporaciones, son elaboradas por los gobiernos. Los derechos de las corporaciones y los límites de sus operaciones están completamente determinados por los gobiernos, que redactan las leyes y administran los tribunales que permiten a las corporaciones existir y generar ganancias, y que a la vez les imponen límites. Si los gobiernos pierden la capacidad de establecer límites estrictos al comportamiento de las corporaciones —si estas se vuelven tan poderosas que los gobiernos ya no pueden decirles qué hacer— entonces las corporaciones se convierten en el poder supremo del mundo.


















