
Los charlatanes han puesto de moda lanzar retos para afianzar sus delirios anticientíficos (hola Deepak Chopra). El chiste ya le costó a un un negacionista climático.
Ahora el turno fue para Stefan Lanka, un biólogo alemán que fue condenado a pagar —€100.000°°— cuando le probaron que el sarampión sí existe:
















