viernes, 28 de agosto de 2026

Alemania termina reembolso público de homeopatía



Alemania, cuna de la homeopatía, acaba de dar un paso en la dirección correcta. Aunque desde hace años la homeopatía no formaba parte del catálogo ordinario de prestaciones obligatorias, algunos fondos del seguro estatutario alemán podían reembolsarla mediante beneficios voluntarios adicionales. Esa excepción le otorgaba una apariencia de legitimidad que jamás ha merecido; sin embargo, hace unos meses, como parte de la reforma al sistema de seguro médico obligatorio, el legislativo alemán eliminó esa cobertura y la de las prácticas antroposóficas.

Algunas disposiciones entraron en vigor en agosto de 2026, y el resto entrará a regir a partir de 2027. Alemania ya empezó a ponerle fin al respaldo institucional de la homeopatía.

Fue en Alemania donde Samuel Hahnemann postuló los principios de la homeopatía, que desafían la farmacología básica. Los más conocidos son el de que “lo similar cura lo similar” y que una sustancia se vuelve más potente cuanto más se la diluye. Es decir, una inversión completa de la relación dosis-respuesta: según esta lógica, cuanto menos ingrediente activo quede en un producto, mayor sería su efecto terapéutico.

sábado, 22 de agosto de 2026

"Woke 1 fue una locura"



La congresista americana Alexandria Ocasio-Cortez (AOC) volvió a ser noticia esta semana al citar, en una entrevista, a otro político —Chi Ossé— que acuñó la frase: “El movimiento woke 1 fue una locura”. El establecimiento liberal estadounidense estalló en comentarios, aunque la respuesta fue la misma fórmula de siempre ante cualquier crítica a los excesos de la Justicia Social™: “Eso no está ocurriendo; pero sí está pasando y está bien, y cualquiera que tenga reparos es un nazi”.

Con el tiempo, he llegado a entender el movimiento woke como un producto del neoliberalismo: una herramienta con la cual las clases profesionales encontraron una forma de reducir la competencia por puestos, ascensos y aumentos salariales, a costa de debilitar la solidaridad entre trabajadores. En universidades, medios, ONGs, fundaciones y departamentos de recursos humanos, las políticas de identidades eran una forma de exhibir virtud, reorganizar jerarquías y repartir prestigio sin tocar los mecanismos centrales de concentración de riqueza. Vigilar el lenguaje de los colegas, rediseñar una guía de estilo o multiplicar cargos por cuotas de diversidad eran caminos de mucha menor resistencia que disputar salarios, sindicatos, beneficios o el poder de los empleadores. No es la primera vez que el posmodernismo y el neoliberalismo se complementan con tanta eficacia, y dudo mucho que sea la última.

Otra característica que comparten el neoliberalismo y el movimiento woke es la insistencia de sus defensores en que nadie sabe a qué se hace referencia cuando se invoca cada término. Es una afirmación patentemente falsa — hace algún tiempo citamos a Freddie deBoer y su explicación de que por supuesto que saben lo que significa woke, de la misma manera que los defensores de políticas neoliberales saben a qué se refiere su interlocutor cuando replican que nadie sabe qué significa neoliberalismo.

Hoy volvemos a citar a deBoer, quien analizó de manera quirúrgica la reacción automática al comentario de AOC. El título de su artículo va directo al punto — “Quizás “Woke 1.0” sea una admisión de errores pasados y un compromiso para hacerlo mejor”:

miércoles, 19 de agosto de 2026

El poder corporativo se aproxima a la velocidad de escape



Esta es una traducción libre de Corporate Power Approaches Escape Velocity, por Hamilton Nolan, publicado el 14 de agosto de 2026, en How Things Work


Si las corporaciones se vuelven más poderosas que los gobiernos nacionales, todos estaremos en problemas. La razón es sencilla: las corporaciones no son entidades reales. No existen en la naturaleza. Son ficciones legales creadas según un conjunto de leyes que dictan lo que pueden y no pueden hacer. Esas leyes, que literalmente son las que crean a las corporaciones, son elaboradas por los gobiernos. Los derechos de las corporaciones y los límites de sus operaciones están completamente determinados por los gobiernos, que redactan las leyes y administran los tribunales que permiten a las corporaciones existir y generar ganancias, y que a la vez les imponen límites. Si los gobiernos pierden la capacidad de establecer límites estrictos al comportamiento de las corporaciones —si estas se vuelven tan poderosas que los gobiernos ya no pueden decirles qué hacer— entonces las corporaciones se convierten en el poder supremo del mundo.

domingo, 16 de agosto de 2026

Amor cristiano para Ateo Digital

Jonathan Asdrúbal Valenzuela Andrade era la persona detrás de Ateo Digital, una cuenta de redes sociales que sigo en Instagram. Su contenido no aparecía con demasiada frecuencia en mi feed, pero, cuando lo hacía, solía encontrarme con comentarios incisivos y acertados. Algunos amigos discreparon con él en determinadas ocasiones, porque consideraban que a veces se pasaba de la raya. Yo no llegué a cruzarme con su contenido lo suficiente como para formarme una opinión concluyente en uno u otro sentido. Pero eso, en realidad, es secundario.

Yo creo que la muerte de una persona no debería utilizarse para ganar una disputa ideológica. No hace falta compartir las ideas de Valenzuela, defender cada publicación que hizo ni idealizarlo para reconocer que su familia y personas cercanas están de duelo y que su muerte no convierte sus convicciones en una lección pública. 

La comunidad atea apenas comenzaba a enterarse del fallecimiento de Valenzuela cuando ya habían aparecido cristianos en redes sociales burlándose, celebrándolo o regodeándose con la noticia.

Amor cristiano en su más pura esencia:

martes, 4 de agosto de 2026

Preguntas sobre la prohibición de redes sociales para niños



La prohibición de las redes sociales para menores de 16 años está de moda en todo el mundo. Hay apetito por parte de los padres para que se haga algo, y no hay nada más fácil para un político que ejecutar la maniobra de “¿alguien quiere pensar en los niños?”. Así que, por supuesto, esto iba a pasar.

Los estudios sugieren correlaciones entre el uso de redes y problemas de salud mental en adolescentes. Estos riesgos son reales y preocupantes (aunque notemos que por ahora sólo son correlaciones), pero la prohibición es una solución mal diseñada para un problema real. Y como parece que igual van a seguir adelante, vale la pena que nos hagamos algunas preguntas que los legisladores deberían tener claras al crear estas leyes.

Empecemos por lo básico: