Los colombianitos ‘de bien’ se desesperan cada vez que digo que no hay nada más vergonzoso que ser colombiano, que Colombia es una pocilga feudal, o que sigue siendo una Banana Republic: tierra fértil para la superstición y el chovinismo.
¿Pero yo qué hago si el país se empeña en seguir suministrando evidencia?
Esta semana supimos que el Departamento Nacional de Planeación está trabajando en su Plan Nacional de Desarrollo a partir del concepto de “milagro”:


