Un judío de 46 años que no era particularmente religioso tuvo una experiencia 'sobrenatural' en un hospital, mientras le hacían pruebas para tratar la epilepsia del lóbulo temporal derecho. Como parte de las pruebas, el paciente dejó de tomar su medicación anticonvulsiva, y le hicieron un electroencefalograma (EEG); de repente, se quedó quieto durante varios minutos, comenzó a rezar, se puso su kippa y gritó "¡Y eres Adonai el Señor!"; luego dijo que dios le había ordenado traer la redención al pueblo de Israel.
Al revisar el caso, dos científicos ubicaron el origen físico de la 'revelación' en el cerebro:


