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miércoles, 14 de octubre de 2026

No, no encontraron el Arca de Noé



En 1959, el capitán turco İlhan Durupınar identificó en una fotografía aérea una formación alargada cuyo contorno recordaba al casco de un barco. El sitio, en el este de Turquía, estaba cerca del monte Ararat, tradicionalmente asociado con el relato del Arca de Noé. La semejanza visual y la proximidad geográfica bastaron para despertar el entusiasmo, así que en 1960 una expedición examinó el lugar, pero no encontró restos de una embarcación ni objetos fabricados por seres humanos. El sitio fue abandonado por falta de evidencia.

El lugar volvió a atraer atención en 1977, cuando Ron Wyatt, cristiano evangélico y explorador aficionado, empezó a promoverlo como posible emplazamiento de los restos del Arca de Noé.1 En los Ochenta, Wyatt se unió a los exploradores David Fasold y John Baumgardner para estudiar el sitio con un radar de sondeo terrestre y un generador de frecuencia. Fasold narró la expedición en su libro The Ark of Noah.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Lo nada especial de las pirámides



Mi amiga Rebecca Bradley está escribiendo una serie de artículos sobre pirámides, y la primera parte abre con este batacazo a las pretensiones magufas de que las pirámides significan algo especial:

domingo, 17 de julio de 2016

Stonehenge, o cómo presentarle tu idea al mundo



Esta historia es supremamente interesante por varios motivos — primero, porque revela el misterio de Stonehenge —o la hipótesis más plausible al respecto—. Si eso no fuera suficiente (!), Lynne Kelly, quien hizo el descubrimiento, nos ofrece una importante lección de humildad, honestidad y compromiso con la verdad que es refrescante.

Al empezar su doctorado en Lenguas sobre el conocimiento histórico de los aborígenes australianos, se le ocurrió que Stonhenge podría ser un "lugar de la memoria" y, en vez de declarar su idea como cierta, hizo lo que todos deberíamos hacer: quiso un mayor análisis de su idea, la contrastó con el conocimiento previo, consultó a los expertos en el área relevante (Arqueología; muchos de los cuales simplemente la descartaron sin explicación) y sometió su hipótesis a la crítica académica, pidiendo que le explicaran por qué estaría mal. Solamente después de ese exhaustivo proceso, Kelly dio al mundo a conocer su idea, en el libro The Memory Code, donde explica su hipótesis tentativa.

Así es cómo Kelly cuenta su historia: